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FOXCATCHER

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Título original: Foxcatcher
País: Estados Unidos, 2014
Director: Bennett Miller
Elenco: Steve Carell, Channing Tatum, Mark Ruffalo, Vanessa Redgrave, Sienna Miller
Guión: E. Max Frye, Dan Futtterman
Fotografía: Greig Fraser
Música: Rob Simonsen, West Dylan Thordson
Productores:  Bennett Miller, Megan Ellison, Jon Kilik, Anthony Bregman

Aunque en apariencia podría parecer una película deportiva, Foxcatcher es todo menos eso. Si bien la historia del filme gira en torno al deporte de la lucha olímpica, lo que Bennett Miller lleva a la pantalla es un retrato de cómo el aislamiento puede llevar a estados mentales enfermizos y peligrosos. Con sólo cuatro películas en su haber, Miller no es extraño a mostrar los diversos estados mentales por los que atraviesan sus personajes. Su más claro ejemplo de ellos fue Capote (2005), en el que retrató de manera sólida la intensa vida de Truman Capote y, de paso, logró que el finado Philip Seymour Hoffman obtuviera el Oscar como Mejor Actor.

En Foxcatcher, Miller toma como punto de partida la historia de los hermanos Mark y Dave Schultz, ganadores de la medalla de oro olímpica en lucha para Estados Unidos en los juegos de Los Ángeles 1984. Tres años después, Mark (Channing Tatum) tiene ciertos problemas para salir adelante, sufriendo lo que la pasa a centenares de atletas que cuando llegan a la cumbre, después el gobierno los olvida y tienen fuertes dificultades para salir adelante tanto en lo económico como en lo emocional.

Dave (Mark Ruffalo), por su parte, tiene una vida un poco más normal, casado y con hijos, ganándose la vida como entrenador y buscando, al igual que su hermano, ganar en el Mundial de la especialidad y repetir en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988. Ambos vivieron épocas complicadas, siendo Mark el que más padeció y refugiándose y saliendo adelante gracias al amor de su hermano mayor, quien siempre ha sido una imagen paterna para él.

El problema para ambos inicia cuando entra en escena John du Pont (Steve Carell), quien en su momento llegó a ser el hombre más acaudalado de Estados Unidos y heredero del famoso imperio de la firma Du Pont, la empresa de químicos más importante del mundo en su momento. Du Pont es un hombre con poca habilidad para interactuar socialmente, retraído, fanático de la lucha, y que siempre ha vivido a la sombra de su madre (Vanessa Redgrave), a quien no le importa tener una mayor comunicación con su hijo y es adoradora de los caballos, al grado de tener decenas de ellos en su granja, que lleva por nombre Foxcatcher.

DuPont le ofrece un lucrativo trato a Mark para que se mude a su mansión, donde lo entrenará junto con otros atletas con el objetivo de llegar a los Olímpicos y ganar el oro. Pero todo viene con un precio, y lo que ocurre es que Mark comienza a vivir una relación que tiene incluso algunos matices homosexuales con Du Pont, además de entrar, muy a su pesar, en el mundo de las drogas. Du Pont piensa que con dinero puede comprar amigos o lealtad, pues en el fondo lo que pretende es tener el reconocimiento materno que nunca ha tenido.

El punto fuerte del filme es, sin duda, el trabajo de Carell, quien quiere demostrar a como dé lugar que es mucho más que un actor de comedia que quiere hacer cosas serias. Ayudado por un por momentos extraño maquillaje, Carell hace de Du Pont un tipo con rasgos psicóticos, extraño, tenebroso, que da la apariencia de poder explotar en cualquier momento y convertirse en un asesino. En ese sentido, es primo lejano de Norman Bates, con problemas de identidad, de frustración y con una profundo odio-amor a la madre. Y Carell lo logra con una actuación contenida, misteriosa, no de un villano tradicional sino de un ser humano con muchos problemas psicológicos. No en balde obtuvo la nominación al Oscar a Mejor Actor, un gran reconocimiento a su trabajo aquí.

El resto del elenco tiene un sólido trabajo (Ruffalo alcanzó la nominación a Mejor Actor de Reparto), pero el filme le pertenece por completo a Carell, quien junto con la atmósfera lúgubre generada por Miller y la banda sonora de Simonsen y Thordson, logra poner nervioso al espectador, quien ignora qué es lo que va a ocurrir hacia el final. Foxcatcher no está nominada a Mejor Película, aunque Miller sí, pero eso no le quita el mérito de ser una de las cintas más escalofriantes del año, más cercana a un thriller de suspenso que a un drama criminal en el que el peligro para los personajes principales siempre está latente. Sólido trabajo de dirección de Miller y un sorprendente Carell en un filme que no pasará a la historia, pero que ofrece dos sólidas horas de exposición a una parte oscura de la mente humana.

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